"El país ha logrado avances significativos en la reducción de su dependencia de la energía rusa, aunque aún son necesarios esfuerzos adicionales, ya que Portugal sigue importando, en cierta medida, energía de Rusia", afirma el Ejecutivo comunitario.
En un capítulo dedicado a Portugal en su informe anual sobre el estado de la energía, el ejecutivo comunitario añade que "Portugal ha reforzado la seguridad de su suministro de gas, ha limitado su dependencia de las importaciones de energía y ha aumentado la proporción de energías renovables en su combinación energética".
Con el endurecimiento de las sanciones de la Unión Europea (UE) contra Rusia, que imponen una prohibición total de las importaciones de GNL ruso a partir del 1 de enero de 2027, Portugal es uno de los ocho Estados miembros que tendrán que buscar alternativas.
El país sigue importando GNL de Rusia, aunque en proporciones relativamente pequeñas.
En 2024, Portugal importó aproximadamente 49.141 GWh (gigavatios-hora) de gas natural, de los cuales aproximadamente el 96% era GNL. Del total de GNL, alrededor del 4,4% procedía de Rusia.
La cuota rusa de las importaciones de GNL en Portugal cayó de alrededor del 15% en 2021 al 5% en 2024.
En el informe, la Comisión Europea afirma que, "en el sector del gas, en particular, Portugal logró una reducción sustancial de las importaciones en comparación con el período anterior al inicio de la invasión rusa de Ucrania".
En concreto, las importaciones portuguesas de GNL procedente de Rusia disminuyeron de 0,740 billones de metros cúbicos en 2021 a 0,233 billones de metros cúbicos en 2024. Esta reducción es el resultado de la intensificación de los esfuerzos de Portugal para diversificar su suministro energético, centrándose en dar prioridad a las importaciones de GNL de fuentes alternativas, como Estados Unidos y Nigeria", afirma la Comisión Europea.





