Según el informe Global Data Centres Outlook 2026 de JLL, el sector mundial se prepara para un superciclo de inversión de tres billones de dólares hasta 2030, cuando la capacidad mundial podría duplicarse hasta 200 GW debido a la Inteligencia Artificial.


En un comunicado, Andreia Almeida, Responsable de Investigación de JLL Portugal, destaca que el país ofrece condiciones únicas al combinar energías limpias con la proximidad a los centros de negocios de Lisboa y Oporto.

La competitividad del país se basa en la disponibilidad de energía: en 2024, las fuentes renovables (hidráulica, eólica, biomasa y solar) representarán el 71% del consumo de electricidad en Portugal. Además, el país es exportador neto de energía desde 2016 y cuenta con una sólida red de transporte gestionada por REN.

Actualmente, el mercado portugués está dominado por centros on-premise concentrados en la Gran Lisboa, pero la escala de los nuevos proyectos está cambiando el paradigma del sector, desplazándolo hacia infraestructuras masivas de norte a sur del país.

El panorama nacional está liderado actualmente por Covilhã, que alberga el mayor centro operativo, propiedad de Altice Portugal, con 75.500 m² de superficie y capacidad para 50.000 servidores. Sin embargo, el futuro del sector está en Sines, donde se está desarrollando el mayor centro de datos del país y uno de los más importantes del sur de Europa, con una capacidad de hasta 1,2 GW, alimentado con energía 100% verde.

Al mismo tiempo, la región de Lisboa sigue atrayendo inversiones especializadas, con proyectos como Atlas Edge en Carnaxide, que funciona sin consumo de agua, y la nueva infraestructura de Merlin Properties en Vila Franca de Xira, que refuerza la apuesta de la empresa por el mercado ibérico con una carga prevista de 36 MW.