Esta conclusión se desprende de un estudio publicado por ISCTE, que defiende la necesidad de espacios públicos para la interacción social.

"Comparando 2025 con 2015, la diferencia es evidente: hay una clara reducción del número de amigos íntimos, un aumento del sentimiento de soledad y una disminución de la integración social, aunque las personas no parecen ser conscientes de este cambio", afirma la coordinadora del estudio, Luísa Lima, citada en la publicación del estudio.

Las relaciones sociales favorecen la salud

Las buenas relaciones sociales siguen estando asociadas a mayores niveles de salud y bienestar. Se recomienda "eliminar los obstáculos económicos" para una interacción más frecuente con los amigos, a través de políticas públicas, concretamente de la Administración Local, como la promoción de "espacios públicos de calidad para la interacción social", cuyo uso no implique gastar dinero.

"Especialmente los más jóvenes, actualmente se sienten más solos, han reducido su número de amigos y amigos íntimos, y en los últimos años han tenido menos interacciones sociales que antes de la pandemia de Covid-19 en 2020", afirman los autores del estudio "La amistad en Portugal - ¿Cómo es? ¿Qué ha cambiado?", realizado el año pasado.

La reducción del número de amigos y de la frecuencia de los encuentros también es mayor entre los grupos de renta más baja que entre los de renta más alta.

Tendencia al aislamiento

"La población de entre 18 y 64 años confirma que Portugal se ha sumado a la gran tendencia internacional de aislamiento entre los más jóvenes y los más pobres. Las personas que se sienten solas son más a menudo jóvenes, precarias y con ingresos más bajos", afirman los investigadores.

Según Luísa Lima, las relaciones han cambiado significativamente desde la pandemia, registrándose "diferencias notables" en comparación con el estudio realizado en 2015. "Desde entonces, los más pobres han reducido el número de amigos, pasan menos tiempo con otras personas y se sienten más solos. Son el grupo que más ha perdido en los últimos diez años en términos de relaciones, capital social, salud y bienestar."

Sin embargo, según la misma fuente, la gran mayoría de la gente "no percibe" este cambio en las relaciones. Alrededor del 60% de los encuestados cree que las relaciones no han cambiado, y sólo el 20% cree que han empeorado.

Factores determinantes de la felicidad

Las relaciones con los amigos, subrayan los investigadores, son incluso más determinantes de la felicidad que las relaciones familiares. "Tener buenos amigos parece ser bueno para la salud", concluyeron.

"La conexión social es muy importante para la salud, y la soledad es un tema preocupante. La Organización Mundial de la Salud [OMS] se refiere a la soledad como un problema de salud pública", subrayó Luísa Lima.

La soledad

La soledad se siente más entre las personas que viven solas (33%) que entre las que viven acompañadas (20%).

El sentimiento de aislamiento también es más frecuente entre las personas LGBT+ (35%) que entre las heterosexuales (21%), entre las que tienen un empleo precario (24%) o están en paro (39%) que entre las que tienen un empleo estable (18%), y entre las más pobres (43%) que entre las más ricas (13%).

"Este resultado demuestra que la soledad no depende únicamente de variables personales, sino de causas estructurales vinculadas a la pertenencia a grupos socialmente devaluados", añadió.