Un equipo de investigadores del INESC TEC (Instituto de Ingeniería de Sistemas e Informática, Tecnología y Ciencia) ha desarrollado PETRA, un robot submarino de última generación diseñado para operar en condiciones extremas y revolucionar las misiones de recopilación de datos y seguimiento ecológico en aguas ultraprofundas.
La tecnología se presentó públicamente durante los AED Days, el principal evento que reúne al ecosistema nacional de las industrias aeronáutica, espacial y de defensa.
La gran ventaja de PETRA reside en su extraordinaria capacidad para soportar la presión hidrostática y en su autonomía operativa.
Según las especificaciones técnicas de los diseñadores, el robot puede sumergirse hasta una profundidad de 6.000 metros, lo que abarca la gran mayoría del lecho marino mundial.
Más allá de su profundidad máxima, el vehículo submarino está diseñado para permanecer estacionario en el fondo del océano durante varias semanas consecutivas, recogiendo muestras y monitorizando ecosistemas sin necesidad de reabastecimiento de combustible ni intervención humana directa.
El diseño del robot se basa en una arquitectura totalmente modular, lo que le confiere una enorme versatilidad para adaptarse a los requisitos específicos de cada escenario de investigación. Esta flexibilidad mecánica permite que su longitud total varíe entre 6,4 y 8 metros.
Este volumen se traduce en una gran capacidad de transporte, lo que le permite albergar más de 2 metros cúbicos de carga útil, incluyendo sensores oceanográficos, cámaras de alta definición, brazos robóticos y sistemas de análisis geoquímico.
Actualmente, este innovador proyecto se encuentra en su fase final de desarrollo y puesta a punto en laboratorio, preparándose para sus primeras pruebas en el mundo real. El calendario oficial establecido por los investigadores del INESC TEC indica que la primera misión oficial de PETRA tendrá lugar en mayo de 2027.
Esta prueba de fuego consistirá en una operación de alta complejidad técnica en la que el robot permanecerá de forma continua en el lecho marino durante un periodo inicial de dos semanas, allanando el camino hacia una nueva era de soberanía tecnológica en la exploración sostenible de los recursos marinos y el conocimiento de las profundidades oceánicas.








