En un comunicado, las organizaciones señalan que «el lobo ibérico constituye una única población biológica compartida por Portugal y España, pero ambos países la gestionan bajo regímenes jurídicos radicalmente diferentes».

Mientras que en Portugal los lobos gozan de una «protección rigurosa», cuando cruzan la frontera hacia España pueden ser cazados y abatidos «en virtud de un marco jurídico fragmentado y recientemente debilitado», y los activistas consideran que «la inversión en conservación realizada en Portugal queda, en parte, sistemáticamente anulada al otro lado de la frontera».

Estructura binacional

En este contexto, Rewilding Portugal, Green Impact y el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico, con el apoyo de más de 50 organizaciones de ambos países, reclaman la creación de «una estructura binacional entre Portugal y España para el lobo ibérico, basada en el mismo modelo de probada eficacia que salvó al lince ibérico de la extinción».»

Según las organizaciones no gubernamentales, la estructura estaría coordinada conjuntamente por el Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) de Portugal y el Ministerio de Transición Ecológica de España, y debería «desarrollar una estrategia conjunta de conservación y un único censo anual compartido de la población transfronteriza, basado en una metodología armonizada y datos compartidos —los mismos instrumentos que respaldan la recuperación del lince—.»

Área de conservación única

«El lobo ibérico merece un área de conservación única a nivel europeo. Portugal ha demostrado un valor extraordinario al mantener una protección rigurosa. Ahora debe aprovechar este liderazgo para construir una respuesta coordinada con España y exigir que la UE (Unión Europea) proporcione la financiación necesaria para que la coexistencia funcione», afirman las organizaciones, citadas en el comunicado.

Señalan que la nueva estructura no requiere nueva legislación y añaden que, al igual que con el lince ibérico, «podría establecerse mediante un memorando de entendimiento bilateral entre los dos gobiernos», basándose en los acuerdos existentes.

«Lo que se necesita es voluntad política y liderazgo institucional a ambos lados de la frontera», señalan, indicando que «Portugal ha expresado su disposición».

Apoyo financiero

El apoyo financiero de la UE a las medidas de coexistencia en el presupuesto del bloque para 2028-2034 y el reconocimiento de la contribución de la conservación del lobo ibérico a los objetivos de la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030, así como «la plena aplicación del Programa Alcateia 2025-2035 de Portugal», son otras de las peticiones de las ONG.

Según un comunicado de Rewilding Portugal, Green Impact y el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico, en Portugal hay entre 250 y 300 lobos, integrados en 58 manadas, y su «área de presencia» se ha reducido en un 20 % en dos décadas.

Entre 2008 y 2013, se abatieron legalmente 623 lobos en España, mientras que en Portugal este animal cuenta con legislación que lo protege desde 1988, «seis años antes de que la legislación de la UE lo exigiera».