Los vehículos nuevos deberán incorporar una señal de parada de emergencia (ESS), un sistema que hace que las frenadas bruscas resulten mucho más evidentes para los conductores que circulan por detrás.

A diferencia de las luces de freno convencionales, que permanecen encendidas de forma fija cuando se accionan los frenos, el ESS activa las luces de freno traseras con un parpadeo rápido durante las frenadas bruscas.

El objetivo es llamar la atención más rápidamente y dar a los conductores que circulan detrás más tiempo para reaccionar, lo que contribuye a reducir el riesgo de colisiones por alcance.

Situaciones de emergencia

Esta tecnología, que utiliza los sistemas electrónicos y los sensores del vehículo para supervisar continuamente factores como la velocidad, la fuerza de frenado, la activación del ABS y la tasa de desaceleración, está pensada únicamente para situaciones de verdadera emergencia, y no para el frenado cotidiano.

Si el coche circula a más de 50 km/h y frena bruscamente a una tasa superior a 6 metros por segundo al cuadrado, las luces de freno intermitentes se activan automáticamente.

Los expertos en seguridad vial han demostrado desde hace tiempo que las luces intermitentes captan la atención del conductor de forma más eficaz que una luz fija, ya que incluso una fracción de segundo ganada en el tiempo de reacción puede marcar una diferencia significativa, sobre todo en autopistas o carreteras de alta velocidad, donde las distancias de frenado son mucho mayores.

Según las cifras citadas por la publicación tecnológica Pplware, el sistema podría acortar la distancia de frenado del vehículo que circula detrás en una media de 4,5 metros en situaciones de frenada de emergencia, y ese espacio adicional podría ser suficiente para evitar por completo una colisión o reducir sustancialmente la gravedad del impacto.

Asistencia avanzada

Este requisito se aplica únicamente a los vehículos de nueva venta, sin afectar a los que ya circulan por las carreteras, y no se exigirá a los propietarios actuales que instalen la tecnología a posteriori, ni se impondrán sanciones por conducir sin ella.

En cambio, esta función pasará a ser de serie a medida que los fabricantes lancen nuevos modelos que cumplan con la normativa europea actualizada.

La señal de parada de emergencia forma parte de un paquete más amplio de sistemas avanzados de asistencia al conductor obligatorios introducidos por la Unión Europea para mejorar la seguridad de los vehículos; otras tecnologías ya obligatorias en los coches nuevos incluyen la asistencia inteligente a la velocidad, la monitorización de la somnolencia del conductor, los sistemas de aviso de salida de carril, los sistemas de ayuda a la detección en marcha atrás, los registradores de datos de eventos —comúnmente conocidos como «cajas negras» —, y los preparativos para los dispositivos de bloqueo por alcohol.