El movimiento antivacunas no es nada nuevo. En 1998, Andrew Wakefield, un antiguo médico, sugirió una posible relación entre la vacuna triple vírica y el autismo en los niños. The Lancet, una revista científica británica muy respetada, publicó inicialmente su investigación. Sin embargo, The Lancet retiró su artículo en 2004 después de que una investigación encontrara importantes fallos en su estudio. ElConsejo Médico General del Reino Unido revocó la licencia médica del Sr. Wakefield, declarando que había abusado de una posición de confianza y actuado sin ética para provocar una controversia deshonesta e insensible.

No puede haber muchos médicos tan desacreditados como Andrew Wakefield, pero posteriormente se le ha visto sonriendo en el baile de investidura de un presidente estadounidense (adivinen quién) y disfrutando de muy buenos ingresos por seguir promoviendo sus teorías erróneas en Estados Unidos.

A pesar de ello, el escándalo provocó un descenso en las vacunaciones de la triple vírica que se mantiene en la actualidad. Todavía no hay ningún estudio científico que demuestre la relación entre la triple vírica y el autismo. Una amplia revisión del tema en 2020 incluyó a más de 23 millones de niños de 138 estudios. El equipo encontró que las vacunas MMR prevenían las infecciones en los niños y no aumentaban el riesgo de autismo o encefalitis.

¿Quién obtiene más beneficios?

Los antivacunas siguen siendo una minoría. Sin embargo, hay muchas comunidades activas en Internet y en las plataformas de las redes sociales. Según un reciente informe deThe Lancet Digital Health, alrededor de 31 millones de personas siguen a grupos antivacunas en Facebook. También se estima que los medios sociales podrían estar ganando unos 1.000 millones de dólares de publicidad cada año.

Mientras tanto, la gente acusa a las grandes farmacéuticas de obtener demasiados beneficios con los medicamentos y las vacunas, pero Facebook ocupa el puesto número diez entre las empresas más rentables del mundo, y la primera compañía farmacéutica ocupa el puesto número 24. Una de las "grandes farmacéuticas" que muchos parecen odiar es Pfizer, que ocupa el número 46. Por lo tanto, Facebook está obteniendo un beneficio mucho mayor de los antivacunas que de las empresas farmacéuticas. Saque sus propias conclusiones.

Facebook y otras plataformas de medios sociales reciben regularmente críticas por el alcance de la desinformación que se difunde en estas comunidades.

Conceptos erróneos sobre las vacunas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca seis conceptos erróneos comunes sobre las vacunas:

  • Las enfermedades ya estaban disminuyendo antes de la invención de las vacunas debido a las mejoras en la higiene y el saneamiento.
  • La mayoría de las personas que contraen enfermedades ya están vacunadas.
  • Algunos lotes de vacunas son más seguros que otros.
  • Las vacunas causan muchos efectos secundarios y enfermedades perjudiciales.
  • Las enfermedades que previenen las vacunas ya no son frecuentes, por lo que no son necesarias.
  • Administrar a los niños varias vacunas a la vez aumenta el riesgo de efectos secundarios perjudiciales.

Todo esto ha sido totalmente desmentido. No he podido encontrar ni una sola organización sanitaria, ni un solo médico, ni una sola publicación médica de renombre que apoye nada de esto. En el Reino Unido solíamos llamar a esto "cuentos de viejas".

¿Qué riesgos presentan los antivacunas?

Los movimientos antivacunas pueden influir en la decisión de la gente de vacunarse o vacunar a sus hijos. Esto conlleva riesgos no sólo para su propia salud, sino también para la de los demás.

Los antivacunas son personas que creen que las vacunas no son seguras y que infringen sus derechos humanos. Una vez más, apoyo plenamente a quienes no quieren aceptar la vacunación por sí mismos. No estoy de acuerdo con ellos, pero están en su derecho. No tienen derecho a intentar influir en los demás.

Comprobación de la realidad

Las vacunas son una de las intervenciones sanitarias más seguras y eficaces para luchar contra las enfermedades infecciosas. Han sido fundamentales en la erradicación y control de muchas enfermedades antes devastadoras.

Según los datos recogidos por Bloomberg, está en marcha la mayor campaña de vacunación de la historia. Se han administrado más de 8.220 millones de dosis en 184 países. El último ritmo fue de unos 37 millones de dosis al día. Portugal ha conseguido vacunar a casi el 90% de la población, lo que sitúa a Portugal como el tercer país más vacunado del mundo. Un informe de una unidad de cuidados intensivos del Reino Unido que trata a pacientes infectados por el covirus dice que nueve de cada diez de sus pacientes no estaban vacunados. Sin las vacunas probablemente tendríamos muertes de la magnitud de la gripe española de 1918. Las estimaciones de muertes oscilaron entre 17 y 50 millones, y posiblemente hasta 100 millones, lo que la convierte en una de las pandemias más mortíferas de la historia de la humanidad.

Según muchos informes, los pacientes no vacunados que mueren de covirus han pronunciado sus últimas palabras: "vacúnate".

Prefiero creerles a ellos que a Facebook.