Lisboa es la única ciudad portuguesa que aparece en el Índice Copenhagenize 2025 - Edición de Movilidad Urbana del IET, que evalúa y clasifica las ciudades más favorables al uso de la bicicleta en el mundo, y ha analizado 100 ciudades de 44 países, seleccionadas por su atención al uso de la bicicleta y su crecimiento.

La ciudad de Utrecht ocupa el primer puesto este año, señalando en el informe, publicado esta semana, que "se encuentra en el centro de la excelencia holandesa en el uso de la bicicleta, como ciudad compacta y de tamaño humano que ha demostrado que puede atribuirse un enorme impacto a las estrategias urbanas inteligentes".

"Con casi un tercio de todos los desplazamientos realizados en bicicleta, Utrecht demuestra lo que puede ocurrir cuando la bicicleta se integra plenamente en la planificación urbana: una ciudad construida sobre la base de la fluidez, la precisión y el propósito, con la bicicleta como elemento central", señala el informe.

Entre las 5 primeras ciudades europeas figuran también Copenhague, Gante, Ámsterdam y París, que lideran "gracias a las redes de infraestructuras, las políticas integradoras y el fomento del uso de la bicicleta como norma social".

Las ciudades europeas dominan la clasificación gracias a su "compromiso político y redes ciclistas maduras", y las de América Latina avanzan hacia "estrategias estructuradas", mientras que las ciudades de África y Asia/Oceanía "afrontan retos pero muestran potencial", según el informe.

El estudio también destaca "iniciativas transformadoras" en ciudades como Fortaleza (Brasil), Nairobi (Kenia) y Osaka (Japón), que han demostrado cómo la bicicleta puede ser una herramienta "para mejorar la movilidad, la inclusión social y la sostenibilidad".

El índice no sólo clasifica las ciudades, sino que también pretende servir de herramienta de aprendizaje y diagnóstico para fomentar la movilidad en bicicleta.

Las ciudades líderes han demostrado que la inversión en infraestructuras, las políticas inclusivas y los datos son esenciales para transformar la movilidad urbana y mejorar la calidad de vida.

El índice busca, como herramienta de diagnóstico, impulsar la movilidad activa como pilar fundamental para la sostenibilidad urbana.

En mayo de 2024, Anacoreta Correia, entonces vicepresidenta del ayuntamiento responsable de movilidad, anunció una inversión de 13 millones de euros para aumentar la red ciclista de Lisboa en 90 kilómetros hasta finales de 2025.

Según el plan ciclista municipal presentado entonces, la capital pasaría de una red ciclista de 173 kilómetros a un total de 263.

Actualmente, y según una fuente del ayuntamiento, la ciudad cuenta con 253 kilómetros de red ciclista, con la expectativa de que "el número aumente aún más a finales de año".