El producto se ha añadido a la lista nacional de productos con Indicación Geográfica Protegida (IGP), allanando el camino para una futura certificación europea y salvaguardando su método de producción tradicional.
La distinción es el resultado de un proceso llevado a cabo por entidades regionales y nacionales, con el objetivo de proteger la autenticidad del dulce, reforzar su vínculo con el Algarve y preservar la receta conventual, que aún hoy se produce en diferentes puntos de la región.
Según SIC Notícias, la IGP concedida a Dom Rodrigo tiene actualmente validez nacional. El proceso se traslada ahora a Bruselas, donde Portugal también pretende conseguir el sello europeo, similar a los ya obtenidos por las naranjas del Algarve y los boniatos de Rogil.
La inclusión en la lista nacional protege el método tradicional de preparación y consolida la identidad de los dulces entre los consumidores, subraya la misma fuente.
La historia de Dom Rodrigo se remonta a un convento carmelita de Lagos, donde se creó por primera vez la receta, que se mantuvo en secreto durante varios años. Con el tiempo, los conocimientos sobre su elaboración se transmitieron, asegurando la continuidad del dulce. En la actualidad, son los pasteleros locales quienes conservan y transmiten la receta original, manteniendo los ingredientes y los pasos tradicionales que caracterizan al producto.
El Dom Rodrigo se elabora con rosca de huevo, huevos tiernos, almendras, azúcar y canela. La fase de "quemado", realizada antes de envolver el dulce en papel vegetal y papel de aluminio coloreado, es crucial para darle su distintivo aspecto dorado y su sabor único.
La decisión nacional favorable al registro fue dictada el 17 de noviembre por la Secretaría de Estado de Agricultura y publicada posteriormente en el Diário da República, formalizando la concesión del estatus de Indicación Geográfica Protegida. El sello certifica que cada unidad se produce en las 67 parroquias de los 16 municipios del Algarve, sometidas a un riguroso sistema de control y certificación.
Según SIC Notícias, la Asociación Regional de Dulces del Algarve desempeñó un papel central en este proceso, colaborando en la certificación del producto y en la definición de criterios de calidad uniformes para todos los productores. Creada hace tres años, la asociación ha contribuido a satisfacer la creciente demanda, especialmente durante las temporadas de verano y Navidad, garantizando que Dom Rodrigo mantenga sus características tradicionales.
La concesión del estatuto de Indicación Geográfica Protegida representa un hito para la promoción económica, cultural y turística del Algarve, protegiendo el dulce de imitaciones y abusos de la denominación. El próximo paso es conseguir el sello europeo, consolidando el reconocimiento internacional de un producto que forma parte del patrimonio gastronómico de la región y cuya historia se conserva a través de la artesanía tradicional.







