El 12 de febrero, los diputados debatirán y votarán el proyecto de ley del PSD, que establece que hay que tener al menos 16 años para acceder a redes sociales como Instagram, TikTok o Facebook, y que, entre los 13 y los 16 años, sólo se permite el acceso previo "consentimiento expreso y verificado de los padres".
Se espera que el proyecto sea aprobado con los votos del PS: "[El proyecto] está en línea con nuestras posiciones, así que no veo cómo puede dejar de aprobarse y enviarse a comisión para que la ley quede más clara y mejor construida", dijo a Lusa el diputado socialista Pedro Delgado Alves.
El Partido Socialista reconoce la urgencia de legislar en esta materia, recordando los numerosos estudios que alertan del impacto negativo de las redes sociales.
"En nuestro diagnóstico no tenemos ninguna duda: Se trata efectivamente de un problema. Varios países ya están abordando procesos legislativos que también reconocen la necesidad de proteger a los jóvenes y prohibir determinados comportamientos en las plataformas", subraya el diputado.
Los socialistas están "en general de acuerdo" con la propuesta del PSD, que probablemente será aprobada.
Sin embargo, hay cuestiones técnicas que quieren discutir en detalle, como "si la autorización paterna entre los 13 y los 16 años es la mejor solución", pero también analizar mejor cómo se hará la certificación de edad o si sería problemático tener un regulador con potestad para inhibir el acceso a las plataformas.
El proyecto de ley sostiene que, para acceder a las redes, los usuarios deben confirmar su edad a través del sistema Digital Mobile Key. La legislación vigente ya prohíbe el acceso a menores de 13 años, pero no había control ni las plataformas verificaban la edad.
La DSP también quiere que los proveedores de servicios apliquen "mecanismos de verificación de la edad cuando pongan a disposición de los niños contenidos potencialmente nocivos o prohibidos; servicios de redes sociales, juegos en línea, apuestas en línea, intercambio de vídeos; contenidos o funcionalidades que puedan afectar a la salud, la socialización, la capacidad de aprendizaje y el bienestar de los niños".
El control de estas medidas corresponderá a la Autoridad Nacional de Comunicaciones y a la Comisión Nacional de Protección de Datos, que podrán imponer multas de hasta "dos millones de euros o el 2% de la facturación global anual".
Lusa se puso en contacto con el grupo parlamentario del partido Chega para interesarse por su posición al respecto, pero el partido aún no ha respondido.
Livre (L) e Iniciativa Liberal (IL) acogieron favorablemente la iniciativa, pero señalaron problemas con la legislación.
"La propuesta es mucho más que la verificación de la edad y la prohibición de las redes sociales por debajo de cierta edad", argumentó Jorge Miguel Teixeira, de IL, anunciando que el partido votará en contra.
Entre los problemas señalados por IL está que los jóvenes pueden eludir las prohibiciones, como demuestra el uso de VPN.
Para la IL, el primer paso debería ser la alfabetización digital: "Si los padres saben que existen mecanismos para controlar mejor lo que ocurre en los móviles y tabletas de sus hijos, no habrá necesidad de recurrir a una solución tan invasiva. Hay formas de impedir el acceso a determinados contenidos", recordó el diputado.
La IL también alertó sobre una cláusula del artículo 12 que permite el "control automático de todos los mensajes enviados antes de ser enviados", es decir, la "verificación de la correspondencia personal de las personas".
Además, añadía, la verificación de la edad no sólo se aplicaría a los menores, sino a todo el mundo: "Con la aprobación de la ley, de repente todo el mundo tendría que introducir la clave digital de su móvil para acceder a sus aplicaciones."
Isabel Mendes Lopes, del partido Livre, también dio la bienvenida a la iniciativa socialdemócrata, reconociendo que existe "una actitud depredadora de las redes sociales y plataformas que conduce a graves problemas de adicción y aislamiento social".
Aunque aboga por un límite de edad para acceder a contenidos y plataformas, Livre tiene dudas sobre cómo debe aplicarse la verificación de la edad, subrayando que no debe entrar en conflicto con el derecho a la privacidad y que se salvaguarden los datos personales, especialmente los de niños y jóvenes.
Para el partido Livre, la cuestión requiere medidas a nivel europeo que regulen el funcionamiento de las plataformas, pero también un trabajo cercano con los niños y las familias sobre cómo estar en línea y cómo gestionar y utilizar la IA.
"Es necesario reforzar la educación en las escuelas, así como dar más formación e información a la población en general, porque es un área que ha avanzado mucho más rápido que nuestra capacidad de aprender como sociedad", argumentó el diputado.
En Portugal, desde septiembre de 2025 está prohibido que los alumnos de hasta 6º de primaria lleven smartphones a la escuela.






