Ubicado en un gran edificio neoclásico, el mercado se distribuye en dos animadas plantas conectadas por escaleras y cuatro entradas, cada una de ellas abierta a un nivel diferente de las calles circundantes. Desde la Rua Formosa se accede directamente a la planta baja, mientras que las entradas laterales de la Rua de Sá da Bandeira y la Rua Alexandre Braga conducen a un entresuelo desde el que se domina el bullicio. La entrada norte, en la Rua de Fernandes Tomás, lleva directamente a la planta superior.

Dentro, Bolhão es todo productos frescos y locales. Pescaderías, carnicerías, fruterías y floristerías ocupan sus propias secciones, creando un ambiente colorido y aromático. Alrededor del edificio, pequeñas tiendas ofrecen de todo, desde ropa y tejidos hasta cafés y perfumerías.

Reconocido por su valor cultural y arquitectónico, el Mercado do Bolhão fue declarado bien de interés público en 2006 y posteriormente clasificado monumento de interés público en 2013.