En un comunicado publicado en la página web del Ayuntamiento, el alcalde, Rui Anastácio, afirma que es "inaceptable" que, en un contexto de inversión pública y privada, el banco "abandone a la comunidad".

En una carta enviada al consejo de administración del banco, el ejecutivo municipal y la dirección de la empresa municipal Aquanena impugnan la decisión, que califican de "unilateral", por considerarla un acto que ignora "el legado histórico y la relación de confianza construida a lo largo de siete décadas" en ese municipio de Espírito Santo.

En el comunicado, el municipio argumenta además que el cierre de la sucursal revela "total desinterés y falta de sensibilidad" hacia el esfuerzo de desarrollo económico que el municipio "viene implementando activamente desde 2021".

El presidente del Ayuntamiento, elegido en octubre para un segundo mandato por la coalición PSD/CDS-PP/MPT, también considera que el cierre de la sucursal quita "un servicio esencial" a los residentes de más edad y a los menos familiarizados con los medios digitales, además de enviar "una señal negativa" a los posibles inversores y a las nuevas familias que buscan servicios locales.

"Ante lo expuesto, el ejecutivo municipal y la presidencia del consejo de administración de Aquanena solicitarán formalmente el cierre de todas las cuentas en el Banco Santander Totta, hasta la fecha de cierre anunciada", señala el comunicado.

"Optimización"

En septiembre, una fuente oficial del Santander Totta confirmó a Lusa el cierre de sucursales, dentro del ámbito de "optimización de la red de oficinas y mejora del servicio al cliente", pero aseguró que no está prevista ninguna salida de empleados por iniciativa del banco.

El objetivo, según la fuente, es "concentrar equipos más numerosos en sucursales más grandes" y lograr un servicio más eficiente, por lo que el cierre de sucursales deberá limitarse a las zonas de solapamiento.

Según Santander Totta, la estrategia "no es un ejercicio de reducción de costes", sino una apuesta por las sucursales de nueva generación.

Entre las soluciones propuestas por Santander se encuentran los 'work cafés', un modelo de sucursal que combina los servicios de una oficina bancaria con una cafetería y una zona de co-working.

Santander Totta también reveló que cuenta con más de 300 VTM (cajeros virtuales) que permiten realizar ingresos, retiradas de valores elevados y muchas otras operaciones cotidianas.

A finales de junio, Santander Totta contaba con 4.673 empleados y 327 oficinas, 107 empleados más y dos oficinas menos que un año antes.