Si el paquete fiscal del Gobierno se aprueba en el Parlamento, los caseros que tengan casas en alquiler por hasta 2.300 euros al mes tendrán importantes desgravaciones fiscales. Esto se debe a que el proyecto de ley prevé que el tipo del impuesto sobre la renta baje del 25% actual al 10%. Y esta reducción se aplica a todos los contratos de alquiler, tanto a los nuevos como a los ya existentes.

La aclaración la hizo Miguel Pinto Luz, ministro de Infraestructuras y Vivienda, durante la conferencia CNN Summit, al afirmar que la reducción del IRPF al 10% se aplica a "todos los contratos, incluidos los actuales, siempre que cobren rentas inferiores a 2.300 euros".

Esto significa que la reducción del IRPF del 25% al 10% sobre las rentas de los contratos de arrendamiento de vivienda se aplica a todos los contratos, nuevos y vigentes, siempre que las rentas sean de hasta 2.300 euros y los rendimientos se hayan obtenido entre 2026 y finales de 2029.

Si el arrendador es una sociedad y está sujeta al Impuesto sobre Sociedades (IRPJ), también hay una reducción de la carga fiscal, ya que el impuesto se aplica al 50% de las ganancias. En otras palabras, las empresas que alquilen inmuebles a precios moderados verán la mitad de sus ingresos exentos de este impuesto.

Pero este paquete fiscal va aún más lejos. Los propietarios que cobren alquileres un 20% inferiores a la mediana de su respectivo municipio "tendrán un 0% de impuesto sobre la renta", garantiza Miguel Pinto Luz.

Hay que tener en cuenta que esta exención total se aplica a través del Régimen Simplificado de Vivienda Asequible (RSAA), que exime del IRS y del IRC a los contratos que tengan límites de alquiler de hasta "el 80% de los valores medios de alquiler por m2 de cada municipio" y cuya duración mínima sea de tres años o, "en caso de residencia temporal, de tres meses", reza el proyecto de ley, que aún debe ser votado en el Parlamento.