En un comunicado, la ANAC informó de que había decidido aprobar "las propuestas de tarifas para los aeropuertos de Oporto y Faro", destacando que la propuesta de tarifas de la ANA, "en términos generales, representa un aumento medio del 2,40% de las tasas reguladas" en estas dos infraestructuras.

En el aeropuerto de Lisboa, "las tasas reguladas, en términos generales, presentan un aumento medio de aproximadamente el 0,65%".

Sin embargo, la ANAC decidió no aprobar la propuesta de ajuste de la tasa PMR, es decir, la tasa por atender a personas con movilidad reducida, "idéntica para todos los aeropuertos de la red ANA", al considerar que "recibió quejas fundadas de los usuarios."

El regulador también decidió "no emitir opinión favorable sobre la propuesta de canon de seguridad (idéntico para todos los aeropuertos de la red ANA), ya que la base de coste presentada no cubre todas las inversiones que el concesionario deberá realizar en 2026."

Por último, no aprobó la "propuesta de ajuste de la tasa de aterrizaje en función del ruido y el CO2, ya que la información facilitada no permite evaluar su adecuación a los principios de transparencia, no discriminación, proporcionalidad y objetividad."

"Se notificó a la concesionaria la decisión de la ANAC y se intimó a la ANA a remitir información/elementos en el plazo de 45 días para que el regulador pueda tomar una decisión definitiva" sobre los aspectos que no aprobó.

La ANAC también notificó "a las compañías aéreas que presentaron una reclamación contra esta decisión", destacó.