Según el portal inmobiliario Imovirtual, el precio medio anunciado de una vivienda pasó de 350.000 euros (2024) a 420.000 euros. Esto supone un aumento del 20%, lo que equivale aproximadamente a 70.000 euros. Las principales razones citadas para este aumento son la escasez de oferta, la persistencia de la demanda y la revalorización estructural de varios mercados regionales, lo que se traduce en aumentos de precios a escala nacional y no sólo en las áreas metropolitanas.

En cuanto a los alquileres, el precio medio nacional pasó de 1.250 euros a 1.300 euros, lo que supone un aumento del 4%, 50 euros más que en 2024.

Aunque el sector del alquiler experimentó un crecimiento más moderado, se observó un aumento más pronunciado en los distritos que antes tenían los alquileres más baratos.

Según Tiago Ferreira, Head of Operations Real Estate Portugal, Imovirtual & OLX, "lo que nos muestran los datos de 2025 es un mercado cada vez más fragmentado y desigual, donde la presión por comprar sigue siendo alta, y obliga a la demanda a redistribuirse hacia otros territorios. El aumento de los precios ya no es un fenómeno exclusivo de los grandes centros urbanos y empieza a reflejar un cambio estructural en la forma en que los portugueses buscan vivienda, ya sea por necesidad o para adaptarse a las limitaciones de la oferta", afirmó.