"El precio de la vivienda es el resultado de haber hecho algo extraordinario, que es haber colocado el suelo portugués en el mercado internacional", afirmó José Manuel Félix Ribeiro, en una entrevista concedida a Lusa.
Según el economista y profesor universitario, el "complejo del suelo" es actualmente el sector dominante de la economía portuguesa, englobando, en esta denominación, todo lo relacionado con la construcción, el sector inmobiliario y el turismo (hoteles, resorts, golf, etc.).
Para Félix Ribeiro, lo que ocurrió fue que Portugal "entró en el radar" de los grandes operadores mundiales que buscan suelo para viviendas de clase media (para vivir o para invertir).
Incluso el sector de la construcción, que tradicionalmente servía al mercado nacional, empezó a servir a la clase media mundial.
Con ello, afirmó, el suelo portugués pasó a ser muy valorado, lo que provocó un aumento significativo de su precio, en primer lugar para viviendas familiares.
"Esto cambia la comparación y explica el aumento del precio de la vivienda. Porque el suelo se valorizó debido a su internacionalización", dijo.
En este contexto, los salarios no siguen el ritmo porque "todo está desarticulado, la economía no funciona de forma integrada".
Preguntado sobre si cree que se puede resolver la brecha entre los precios de la vivienda y del trabajo, el economista lo consideró difícil y afirmó que es necesaria la intervención del Estado.
"Tiene que ser en parte a través de la intervención del Estado. Podría ser interviniendo en la capitalización de la Seguridad Social y poniéndose también al servicio de la vivienda", propuso.
Según el Instituto Nacional de Estadística(INE), el precio medio de las viviendas vendidas aumentó un 16,6% interanual en el tercer trimestre de 2025. Entre julio y septiembre del año pasado, el precio medio en Portugal fue de 2.111 euros por metro cuadrado.
Al ser preguntado por la propuesta de reforma laboral del Gobierno, el economista respondió: "Lo que frena la economía portuguesa no son los salarios, sino el sistema financiero".
Según Félix Ribeiro, el sistema financiero portugués se basa principalmente en la banca comercial (que, según él, financia el suelo, el sector inmobiliario y la construcción) y carece de un mercado de capitales que respalde el cambio de la estructura productiva portuguesa.







