Se espera que este sector del mercado inmobiliario mantenga un rendimiento superior en 2026, apoyado por la alta liquidez, la demanda internacional y un cambio estructural en el perfil de los compradores, según el informe Luxury Outlook Report 2026 de Sotheby's International Realty.

El segmento inmobiliario premium ha entrado en este nuevo año con una dinámica propia y una creciente desvinculación del mercado residencial tradicional.

La principal fuerza estructural identificada es la liquidez. Las ganancias acumuladas en los mercados financieros, la diversificación de activos y la movilidad internacional apoyan la demanda de activos inmobiliarios de gama alta, que sirven simultáneamente como residencias, almacenes de valor e instrumentos para preservar la riqueza.

Nuevo perfil de comprador

Los Millennials y la Generación X están ganando importancia, impulsados por las herencias, la sucesión de activos y las nuevas formas de crear riqueza. Estos compradores priorizan las viviendas adaptables, las soluciones multigeneracionales, la tecnología integrada, el bienestar y las ubicaciones globales, con especial atención a la calidad de vida y la conectividad.

En cuanto a la oferta, el mercado indica un mayor equilibrio en algunos destinos, con una recuperación del stock hasta niveles anteriores a la pandemia. Sin embargo, la normalización sigue siendo desigual. Las principales capitales europeas siguen experimentando escasez de producto, mientras que mercados como España y Portugal se benefician del crecimiento de nuevas promociones y proyectos residenciales de marca.

En cuanto a la oferta, el mercado indica un mayor equilibrio en algunos destinos, con una recuperación del stock hasta niveles prepandémicos. Sin embargo, la normalización sigue siendo desigual. Las principales capitales europeas siguen experimentando escasez de inmuebles. El estudio también destaca que la formación de precios se ha vuelto más exigente. Los inmuebles bien posicionados siguen negociándose con rapidez, mientras que los activos sobrevalorados permanecen más tiempo en el mercado. La negociación vuelve, pero de forma selectiva, premiando la información, el momento oportuno y la calidad del producto.

El estudio también subraya que la formación de precios se ha vuelto más exigente.