El número de médicos jubilados que pueden trabajar este año en los establecimientos y servicios de salud integrados en el SNS se basa en la propuesta presentada por la Dirección Ejecutiva del Servicio Nacional de Salud, según el decreto que entra en vigor el martes 27 de enero.

"A pesar de las medidas que se han adoptado para valorar y fortalecer los recursos humanos médicos en el Servicio Nacional de Salud (SNS), en particular mediante el aumento de la capacidad de formación y la contratación de nuevos profesionales, persisten limitaciones estructurales que siguen influyendo en la capacidad de respuesta de los establecimientos y servicios de salud", dice el Gobierno en el decreto.

Entre estas limitaciones, el Gobierno destaca, "de forma especialmente significativa", la actual configuración de la demografía médica, marcada por un elevado número de jubilaciones, tendencia que "se mantendrá en los próximos años, con especial incidencia en el ámbito de la medicina general y de familia, pilar fundamental del SNS".

El Gobierno advierte de que esta realidad tiene "un impacto directo en la capacidad de respuesta de la atención primaria de salud, y puede agravar las desigualdades territoriales y poner en riesgo el acceso efectivo y oportuno de la población a la atención sanitaria."

Ante este escenario, argumenta, "el Estado debe adoptar soluciones excepcionales, responsables y socialmente justas que garanticen la continuidad y calidad de la atención, salvaguardando simultáneamente el interés público."

Es en este contexto que el Gobierno dice haber asumido, en su Programa, "el compromiso de fortalecer el SNS y combatir las desigualdades en el acceso a la salud, reconociendo expresamente la necesidad de valorizar y movilizar la experiencia acumulada de los médicos jubilados que manifiesten el deseo de continuar trabajando en el SNS, poniendo sus conocimientos y competencias al servicio de las poblaciones."

En este sentido, el Ejecutivo decidió prorrogar, hasta el 31 de diciembre de 2027, la vigencia del decreto-ley de 2010 en su redacción actual, que establece el régimen aplicable al ejercicio de funciones públicas o a la prestación de trabajo retribuido de los médicos jubilados en los establecimientos y servicios sanitarios.

En 2026, hasta 1.111 médicos jubilados podrán trabajar en establecimientos y servicios sanitarios integrados en el SNS, con independencia de su naturaleza jurídica, según la orden.