Según un exhaustivo informe estadístico de AirAdvisor, plataforma líder en la defensa de los derechos de los pasajeros aéreos, el aeropuerto Humberto Delgado de Lisboa registró una tasa del 6,74% de vuelos con graves retrasos, sólo superada a escala europea por los hubs de Londres Heathrow, Frankfurt y Milán Malpensa.

En las conexiones afectadas en la capital portuguesa, el retraso medio fue de 88 minutos, casi el doble de la tasa del año anterior, que fue del 3,34%.

El aeropuerto Francisco Sá Carneiro de Oporto sigue esta tendencia de empeoramiento, con una tasa de retrasos graves del 4,25% y la espera media más alta del país, con 102 minutos.

A la cabeza de la clasificación europea elaborada por la consultora, que auditó 18 grandes aeropuertos del continente, se sitúa Londres Heathrow, con un índice de retrasos del 6,26% y una espera media de 126 minutos. Le siguen de cerca Madrid Barajas (6,29%) y Barcelona El Prat (5.El análisis técnico de

atribuye esta oleada de interrupciones y cancelaciones masivas, especialmente en las rutas continentales de corta distancia, a las presiones sobre los costes creadas por el impacto financiero directo de la crisis geopolítica de Oriente Medio. Desde principios de 2026, estos factores han duplicado los precios del combustible de aviación, provocando que las aerolíneas experimenten su mayor presión de costes desde el punto álgido de la crisis de Ucrania en 2022 y dando lugar a cuellos de botella en la red.

Las salidas de Lisboa y las conexiones con Barcelona, así como el puente aéreo con Oporto, presentan tasas de retrasos graves del 15,6% y el 10,8%, respectivamente. El cuello de botella sistémico de Lisboa se evidencia además en que las conexiones con Portela figuran entre las tres rutas más problemáticas desde los principales aeropuertos, afectando al 10,8% de las salidas desde Heathrow, al 8,9% desde Malpensa y al 5,6% desde Frankfurt.

El total de cancelaciones de vuelos se triplicó en Oporto, pasando del 0,28% al 0.90% de un total de 23.000 vuelos, mientras que Lisboa se situó en el puesto 15 de Europa, con una tasa de cancelaciones del 0,64% en más de 66.000 operaciones.

Anton Radchenko, Director General de AirAdvisor, atribuye estas cifras a las decisiones operativas de las compañías aéreas de bajo coste y presupuesto en un contexto de precios altos del combustible, que les han llevado a recortar rutas de corta distancia en las que los costes de combustible son insostenibles. En cambio, los aeropuertos nórdicos y centroeuropeos, como Estocolmo Arlanda, Varsovia Chopin y Helsinki Vantaa, destacaron por sus resultados.

En respuesta a los intentos de las aerolíneas de invocar la crisis energética como circunstancia extraordinaria para evitar costes, la Dirección General de Movilidad y Transportes de la Comisión Europea publicó unas directrices formales.Estas directrices aclaran que las decisiones de las compañías aéreas de cancelar vuelos o imponer recargos retroactivos debido a riesgos habituales del mercado, como la volatilidad de los precios del combustible, no las eximen de responsabilidad.

Por lo tanto, los pasajeros afectados por vuelos cancelados o retrasos superiores a tres horas conservan todos los derechos previstos en el Reglamento (CE) nº 261/2004, incluidos el reembolso, el cambio de ruta y una compensación económica de hasta 600 euros, y se prohíbe a las compañías aéreas cobrar recargos retroactivos.

Se presta especial atención a las rutas insulares sensibles sin alternativas directas en el mismo día, como la conexión entre Lisboa y Ponta Delgada en las Azores, donde la compañía está legalmente obligada a prestar asistencia inmediata con alojamiento y comidas debido a la falta de alternativas en
para los viajeros varados.