La iniciativa, respaldada por la Comisión Europea, se promueve como instrumento clave para reducir las barreras administrativas que dificultan la expansión de las empresas en toda Europa. Se espera que sea especialmente relevante para las empresas que prestan servicios en lugar de bienes físicos y para las que pretenden trabajar con autoridades públicas de otros países de la UE.
Gonçalo Matias, Ministro portugués responsable del proyecto, afirmó que la herramienta podría desempeñar un papel importante a la hora de aliviar la carga administrativa a la que se enfrentan las empresas que operan a través de las fronteras. En declaraciones a Euractiv, subrayó que la reducción de la burocracia sigue siendo un objetivo clave del monedero digital.
Por el momento, la aplicación da acceso a las empresas a cuatro documentos administrativos básicos, entre ellos una tarjeta de identificación digital de la empresa y una prueba de que no tiene deudas fiscales pendientes. En los próximos meses se añadirán otros documentos. Según Matías, antes del verano las empresas podrán recuperar toda la documentación necesaria para vender servicios a las autoridades públicas de toda la UE y abrir cuentas bancarias.
Una de las principales ventajas del sistema, según el Ministro, es que los documentos se mantienen permanentemente actualizados. "Si hay que renovar un documento cada 90 días, el monedero lo hace automáticamente", explicó.
Sin embargo, la implantación conlleva costes potenciales para los usuarios. Aunque la versión básica del monedero seguirá siendo gratuita, se cobrará a las empresas por servicios que ya son de pago cuando los solicitan las autoridades públicas, así como por ciertas funciones avanzadas futuras que aún están en fase de desarrollo.
Pese al entusiasmo suscitado en Lisboa, el proyecto no ha tenido una acogida universal en toda la UE. El Ministro de Asuntos Digitales de Estonia ha criticado públicamente la iniciativa, advirtiendo de que podría costar cientos de millones de euros y replicar sistemas existentes en países más avanzados digitalmente.
Matias reconoció estas preocupaciones, señalando que países como Estonia ya han hecho progresos significativos en la digitalización de la administración pública y ahora pueden tener que adaptar las plataformas existentes para alinearse con el marco de toda la UE.
Portugal ha colaborado estrechamente con la Comisión Europea para garantizar que su sistema sea compatible con la estrategia digital general del bloque. El monedero electrónico fue propuesto formalmente por la Comisión hace sólo dos meses, y el proyecto legislativo aún debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo antes de convertirse en ley vinculante.
La interoperabilidad será crucial para el éxito del proyecto, dijo Matías, subrayando la necesidad de que los sistemas funcionen a la perfección en todos los Estados miembros. Añadió que Portugal está dispuesto a colaborar con otros países de la UE en el desarrollo de sus propias versiones nacionales del monedero digital.







