"Las Azores, como territorio insular y ultraperiférico, es un destino estructuralmente sensible a las perturbaciones en la accesibilidad aérea, no sólo en términos de llegadas de turistas, sino también en lo que respecta a la movilidad de los residentes, la continuidad territorial y la competitividad económica", declaró la profesora de la Universidad de las Azores (UAc) a la agencia de noticias Lusa.

Sónia Avelar argumentó que la salida de Ryanair de las Azores puede tener "efectos sobre la conectividad, la composición de la demanda y la presión competitiva sobre las tarifas", una situación que no puede ser compensada "de forma equivalente" por TAP y SATA.

"Creo que esta compensación [de SATA y TAP por la salida de Ryanair] será parcial, pero no equivalente. La compensación es más plausible para la movilidad esencial de los residentes que para la propia operación turística", declaró.

Y prosiguió: "En términos de turismo, lo que importa no es sólo el volumen (número de plazas disponibles), sino también el precio, la frecuencia, la disponibilidad de vuelos directos y la diversidad de mercados de origen".

El fin de las operaciones de Ryanair en las Azores, que se produjo el 29 de marzo, ha generado preocupación entre empresarios y residentes, y el Gobierno de las Azores (PSD/CDS-PPM) argumenta que SATA y TAP "tienen capacidad" para "llenar el vacío" dejado por la aerolínea irlandesa.

La investigadora de turismo consideró que el impacto del fin de las operaciones de Ryanair "puede ser no sólo cuantitativo, sino también cualitativo, dado que diferentes tipos de aerolíneas atraen a segmentos distintos de turistas".

Sónia Avelar mencionó, por ejemplo, que la salida de la aerolínea irlandesa podría "afectar más intensamente a los consumidores turísticos más sensibles a los precios" y recordó los efectos de este tipo de compañías tras la liberalización del espacio aéreo de las Azores en 2015.

"La entrada de compañías 'low cost' tras la liberalización del espacio aéreo de las Azores se asoció a un crecimiento del turismo, mayores tasas de ocupación y diversificación de mercados y perfiles de visitantes, por lo que la marcha de Ryanair podría traducirse en un movimiento inverso", ha explicado.

El profesor, que imparte "Transporte y Movilidad en el Turismo" en la Universidad de las Azores, consideró que la marcha de Ryanair "debe llevar a una planificación más redundante, diversificada e inteligente" de las Azores como destino turístico.

"Es esencial diversificar las compañías aéreas y los mercados de origen, proteger la movilidad de los residentes, controlar los precios, las frecuencias y la estacionalidad, y reforzar la propuesta de valor del destino, alineando las políticas de accesibilidad con los objetivos de turismo sostenible", argumentó.

Según la investigadora del Centro de Estudios de Economía Aplicada del Atlántico (CEEAplA), el objetivo debe ser que "la elección del consumidor dependa menos del precio del vuelo y más de la calidad global de la experiencia", considerando que el "enfoque estratégico debe concentrarse en consolidar el valor", en la "calidad operativa" y en la "fidelización".