Nacida en Coimbra, estudió Educación Visual allí, pero su curiosidad por los materiales y su potencial reveló una conexión instintiva desde muy pronto. A Maria siempre le ha atraído la forma en que se dobla un hilo, cómo resiste una superficie y cómo surge una forma a partir de un gesto. Sentía que podía crear objetos de innumerables maneras, guiada por su creatividad e intuición.
De la imagen a la materialidad
Los estudios de educación visual convirtieron la creación de imágenes en una constante en su vida, mostrándole cómo la bidimensionalidad transmite mensajes, resalta detalles y evoca la belleza, incluso a partir de imágenes de revistas anteriores a la era digital. Sin embargo, sintió que le faltaba algo: la materialidad y sus posibilidades físicas y escultóricas. Los textiles le ofrecían libertad, la posibilidad de construir, dibujar en el aire y dar forma a historias y observaciones.
"No fue una elección racional. Fue un reconocimiento, como encontrar un idioma que has hablado todo el tiempo sin saberlo. Para mí, las materias primas tienen voluntad propia. Aprender a escuchar esa voluntad, dejar que los materiales me digan hasta dónde puedo llegar, qué tensión pueden mantener, qué gesto piden... es un diálogo silencioso en el que dirijo, pero también soy dirigido. Es un reto profundamente placentero".
Créditos: Imagen facilitada; Autor: @joaoppmarcelino ;
Fuentes de inspiración
Maria encuentra su inspiración en la belleza de las cosas: los gestos de quienes trabajan con sus manos, el poder de estar ante una obra de arte y los paisajes de Portugal, especialmente la Costa Vicentina, donde el viento, la luz y el agua moldean su percepción.
Proceso creativo
Su proceso creativo es ritual e intuitivo. Suele empezar eligiendo la música adecuada para ese momento y preparando una taza de su té favorito. Una parte importante es dejar que la luz natural inunde su estudio. A continuación, reúne los materiales, esboza los gestos iniciales en un cuaderno y organiza los elementos como si fuera un tablón de anuncios. Comienza el diálogo práctico, y cuando una pieza se siente completa "respirando por sí misma", sabe que está terminada. Su momento favorito es el crescendo de la creación: la concepción del espacio, los bocetos, el mood board y, finalmente, el primer gesto.
No hay un día típico en el estudio de María. Algunos días son para crear, otros para observar o esperar, y muchos para producir. El estudio sigue su propio ritmo.
Las técnicas de María, como la cestería en espiral y el tejido textil, se abordan de forma escultórica e inventiva. "Utilizo las técnicas artesanales como lenguaje, no como destino. Me gusta empujarlas, distorsionarlas, reinventarlas, respetando su ascendencia pero sin limitarme por ella".
Cree que los objetos son portadores de memoria emocional. Cada material guarda capas de tiempo. Recuerdos de manos, paisajes y orígenes, y su obra añade otra capa a ese continuo. La reutilización y el reaprovechamiento son fundamentales en su trabajo. María suele recoger materiales encontrados, como cuerdas de la playa, que aportan su propia historia y vibración.
Los materiales como lenguaje
Para María, la textura comunica tan directamente como las palabras o las imágenes. "La textura habla al cuerpo, a través de la vista y el tacto, permitiendo a la gente conocer una obra sin traducción". La luz y la sombra son igualmente integrales: "La luz completa el gesto; la sombra revela lo que el hilo esconde".
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Tras exponer en la Semana del Diseño de Lisboa y colaborar con plataformas como Homo Faber, Maria ve hoy en Portugal una encrucijada fértil en la que convergen cada vez más la artesanía, el arte y el diseño. Observa que las generaciones más jóvenes están volviendo a conectar con las tradiciones artesanales, no como reliquias del pasado, sino como conocimiento vivo. La artesanía gana fuerza cuando se valora al artesano, cuando el conocimiento manual se reconoce como investigación y no como ornamento.
"No veo la tradición y la tecnología como opuestos. Muchas piezas contemporáneas combinan técnicas avanzadas con materiales ancestrales como el mimbre, el lino y el barro. La innovación no borra los orígenes, los amplía. La IA es una herramienta más que abre posibilidades sin sustituir el conocimiento material. El futuro de la artesanía está en esta coexistencia: la continuidad entre lo que heredamos y lo que inventamos."
Nuevas direcciones
Actualmente, María está explorando un nuevo capítulo en su práctica: el dibujo a través del textil. Mediante la reinterpretación de técnicas de bordado, está creando un lenguaje gráfico directo sobre superficies textiles. Este enfoque cambia los métodos tradicionales y abre nuevas relaciones entre la línea, el gesto y el material.
Aunque Maria nació y creció en Coimbra, su vida creativa se extiende ahora por Lisboa y Praia da Ingrina, un ritmo de trabajo, creación y respiro.
La obra de Maria Pratas es una meditación sobre el material, la memoria y el gesto, un diálogo entre la mano, el hilo y la luz, en el que cada pieza lleva el pulso de la herencia y la invención.
Descubra más sobre el arte de Maria en su página de Instagram @ _maria_pratas_







