¿Ha experimentado alguna vez una sensación de ansiedad anticipatoria al final de un fin de semana? Mucha gente se refiere a esta sensación como el "susto del domingo".

Hemos hablado con la Dra. Ashleigh Johnstone, profesora titular de psicología en la Universidad de Arden, que nos ha explicado qué puede estar causando estos persistentes sentimientos de inquietud y nos ha ofrecido algunos consejos útiles sobre cómo controlarlos y, lo que es más importante, prevenirlos.

¿Cómo definiría los "sustos dominicales"?

"Creo que es muy importante señalar que los sustos dominicales no son una afección formal", aclara Johnstone. "No es algo que diagnosticaría un médico, sin embargo, es un fenómeno que muchas personas han experimentado de alguna forma".

"Yo lo describiría como una sensación de aprensión, o esa energía nerviosa que muchas personas experimentan el fin de semana cuando empiezan a mirar hacia el lunes".

Destaca cómo esto puede desencadenar nuestra respuesta natural de huida o huida.

"Cuando nos sentimos inseguros o aprensivos, nuestra amígdala puede empezar a tratar estos sentimientos como una amenaza potencial, lo que desencadena nuestra respuesta interna de lucha o huida", explica Johnstone. "Nuestra amígdala no siempre está segura de que algo sea una amenaza 'real', por lo que le resulta más seguro suponer que existe una amenaza y desencadenar la respuesta, en lugar de suponer que algo no es una amenaza cuando en realidad sí lo es.

"La respuesta de lucha o huida puede desencadenar la liberación de adrenalina y cortisol. La adrenalina se libera con bastante rapidez, por eso podemos tener esa sensación repentina de nerviosismo, mientras que el cortisol llega un poco más tarde para mantenernos en alerta máxima".

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¿Cuáles son las señales que pueden indicar que tus sustos dominicales están fuera de control?

Cuando empieza a tener un impacto tangible en tu vida, es una señal de alarma.

"Si llega un punto en el que no duermes bien, evitas hacer cosas el fin de semana y rechazas oportunidades porque estás muy preocupado por la semana que empieza, puede que quieras pedir ayuda a tus seres queridos o hablar con tu médico de cabecera para comprobar que no hay nada más grave", dice Johnstone.

Si los sustos del domingo están teniendo un impacto significativo en tu vida social, tu salud mental y tu bienestar general, aquí tienes algunas formas de controlarlos...

Piensa en la causa

"El primer paso es averiguar cuál es la causa, porque si eres consciente de cuál es la causa del agobio, puedes empezar a pensar en formas de abordarlo por ti mismo o con la ayuda y el apoyo de otras personas", aconseja Johnstone.

El profesor de psicología señala tres posibles causas psicológicas.

"En primer lugar, cuando te espera una semana intensa y ajetreada, a menudo empiezas a centrarte tanto en ella que no descansas lo suficiente el fin de semana, lo que significa que cosas como el cansancio y el estrés te afectarán más", explica Johnstone.

En segundo lugar, si sientes que no controlas tu trabajo o tu vida, eso puede provocar una sensación de aprensión, porque no sabes necesariamente lo que te espera".

"En tercer lugar, a veces los sustos de los domingos son el resultado de algo concreto que se avecina y que te produce ansiedad. Por ejemplo, puede que tengas que hacer una presentación importante y no te sientas seguro de tus habilidades y te dejes llevar por tu crítico interior, lo que aumenta aún más la aprensión".

Cuestiona esos pensamientos irracionales

"Aunque nuestro cerebro es fascinante, no es infalible", dice Johnstone. "A veces nuestro cerebro nos dice cosas que son simplemente mezquinas o que no son correctas.

"Es importante ser consciente de ello para poder empezar a cuestionar esos pensamientos negativos y preguntarse si son ciertos. A veces, cuando dices estos pensamientos en voz alta, te das cuenta de lo ridículos que suenan".

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Escríbelo

"A veces, escribir las cosas puede ayudarnos a sacarlas del cerebro y convertirlas en algo tangible que nos ayude a procesarlas mejor", dice Johnstone.

Afronte el lunes con calma

"Personalmente, los lunes por la mañana bloqueo mi agenda entre las 9.00 y las 10.00, lo que significa que nadie puede sorprenderme con ninguna tarea y que siempre empezaré el lunes con calma", explica Johnstone. "Del mismo modo, los viernes pienso en cómo puedo terminar una tarea o dejarla en un estado en el que haya instrucciones muy claras para retomarla el lunes, de modo que no se cuele en mi fin de semana".

Busca oportunidades para mejorar tus conocimientos

"Si algo te pone nervioso, como una presentación, considéralo una oportunidad para mejorar tus habilidades", recomienda Johnstone. "Si trabajas esa habilidad yendo a clases o practicando con amigos, tu confianza en esa habilidad empezará a aumentar, lo que reducirá cualquier duda sobre ti mismo".

Prepara algunas de las comidas de la semana

"Puede que quieras dedicar algo de tiempo el fin de semana a cocinar por tandas, para saber que tienes comidas ricas y saludables para la semana siguiente", dice Johnstone.

Practica la atención plena

"Para algunas personas, la atención plena consiste en sentarse tranquilamente en una habitación y concentrarse en la respiración, pero para otras puede ser colorear o cocinar", dice Johnstone.

"Hay muchas formas diferentes de practicar la atención plena, pero lo más importante es hacer algo que te lleve al momento presente, donde puedas centrarte únicamente en lo que estás haciendo, en lugar de intentar hacer malabarismos con todo".

Crea asociaciones positivas con los lunes

"Piensa en lo que te produce alegría y encuentra la forma de llevarlo a tu lunes", recomienda Johnstone. "Por ejemplo, podrías pasarte por tu cafetería favorita y tomar tu bebida favorita todos los lunes por la mañana".

Dedica tiempo a relajarte

"Cualquier cosa que te aporte una sensación de paz o te ayude a despedirte de la semana anterior es realmente beneficiosa", dice Johnstone. "Por ejemplo, podrías darte un baño burbujeante todos los domingos por la noche o comer los domingos con tu familia".