En Coimbra, el presidente de la asociación, Pedro Pimpão, reclamó un equilibrio urgente entre las competencias de los municipios y la financiación estatal.
Un estudio de la Universidad de Minho confirmó que los municipios gastan más en educación de lo que reciben del Fondo de Descentralización, haciéndose eco de las preocupaciones de los alcaldes desde hace tiempo.
El estudio refuerza el argumento principal: los municipios se enfrentan sistemáticamente a una financiación insuficiente y deben redirigir recursos de otros servicios esenciales para cubrir los verdaderos costes de la educación. Esta presión sobre unos presupuestos ya de por sí ajustados amenaza la calidad de servicios como la sanidad, el transporte y el apoyo social.
La ANMP considera que una financiación adecuada de la educación es una cuestión de justicia y crucial para el futuro de Portugal. La asociación pide normas claras, un calendario definido e informes periódicos y transparentes para garantizar que los ayuntamientos dispongan de los recursos necesarios para cumplir sus obligaciones legales e invertir en educación de forma eficaz.
A pesar del déficit de financiación, Pedro Pimpão, alcalde de Pombal, apoya la descentralización y destaca la capacidad de recuperación de los municipios. La ANMP señala que la gestión local aumenta la eficacia y la calidad al acercar la supervisión escolar a las comunidades.
El grupo señala ejemplos de éxito como prueba. La gestión local ha aportado nuevos programas educativos, un apoyo más rápido a las escuelas y lazos más fuertes entre éstas y sus comunidades. Por ejemplo, algunos municipios han puesto en marcha actividades extraescolares y mejorado las instalaciones a través de sus propios proyectos, lo que demuestra los beneficios del conocimiento y la participación locales. Aun así, el grupo afirma que el gobierno debe cumplir sus promesas sobre la financiación de la construcción de escuelas.
La descentralización pretende acercar la toma de decisiones a las comunidades, pero también puede dar lugar a retrasos burocráticos, problemas de reparto de recursos y confusión sobre qué responsabilidades corresponden al gobierno central o al local.
La ANMP pide al gobierno central que inicie urgentemente debates abiertos y transparentes. Insisten en que las nuevas responsabilidades deben ir acompañadas de una financiación garantizada y piden revisiones periódicas para evaluar las necesidades financieras municipales. Las partes interesadas subrayan la necesidad de colaboración nacional y local e instan a los responsables políticos a trabajar juntos para que la reforma educativa sea receptiva, innovadora y se gane la confianza de los ciudadanos.
Los resultados muestran que los municipios pagan por mucho más personal no docente del que exige la ley para que las escuelas funcionen correctamente. Deben gestionar el personal, las nóminas y el desarrollo profesional, al tiempo que garantizan el cumplimiento de complejas normativas y mantienen un alto nivel de servicio.
Además, más del 80% de las escuelas gestionadas ahora localmente tienen más de 30 años, y muchas no se construyeron para cumplir las normas actuales de educación, medio ambiente o accesibilidad. Estas escuelas necesitan reparaciones urgentes para ofrecer buenas condiciones de aprendizaje.
Como muchas escuelas son viejas, tienen sistemas de calefacción anticuados, mala accesibilidad, patios de recreo básicos y tecnología obsoleta. Estos problemas dificultan que alumnos y profesores aprendan y trabajen en buenas condiciones. La antigüedad y el estado de estos edificios también pueden plantear peligros, como moho, amianto y sistemas de emergencia deficientes.
Algunas escuelas no cumplen las normas actuales de seguridad, comodidad o aprendizaje digital. Con el creciente papel de la tecnología en la educación, esta situación es inaceptable. El grupo reclama una inversión inmediata y específica y una planificación exhaustiva para garantizar que todos los alumnos y profesores tengan acceso a entornos de aprendizaje seguros, modernos y eficaces.








