La Federación Portuguesa de Socorristas(FEPONS) afirma que la presión sobre el personal sigue siendo importante, y que los bajos salarios, los contratos estacionales y la falta de planificación a largo plazo contribuyen a las dificultades para retener a los profesionales del sector.
Según el presidente de FEPONS, Alexandre Tadeia, Portugal cuenta actualmente con unos 5.000 socorristas titulados, pero sólo una parte de ellos trabajará activamente durante la temporada de verano.
Según él, el país necesitaría entre 6.000 y 6.500 socorristas para cubrir totalmente las playas y zonas de baño si se aplicaran los límites normales de horas de trabajo.
La federación también afirma que muchos socorristas abandonan la profesión al cabo de poco tiempo, a pesar de que cada año nuevos aprendices completan los cursos de certificación.
Las cifras citadas por FEPONS sugieren que casi la mitad de los socorristas optan por no volver la temporada siguiente, lo que crea un ciclo constante de contratación y formación sin aumentar sustancialmente la plantilla global.
Según él, el problema no es la falta de oportunidades de formación, sino la escasa retención. La titulación de socorrista debe renovarse cada tres años, pero muchos profesionales cualificados optan por no seguir trabajando en el sector.
La federación cree que las condiciones de trabajo siguen siendo uno de los mayores obstáculos. El socorrismo en Portugal sigue siendo muy estacional, concentrándose principalmente en los meses de verano, a pesar de que muchas zonas costeras son utilizadas todo el año por surfistas, nadadores, pescadores y aficionados al deporte.
FEPONS afirma que Portugal carece de una estrategia nacional para la profesión y que es necesario reforzar las estructuras de la carrera profesional en el sector público para mejorar la estabilidad y la contratación a largo plazo.
La organización también señala los cientos de piscinas públicas del país como posibles oportunidades de empleo durante todo el año para socorristas formados.
En el sistema actual, muchos socorristas están clasificados en categorías inferiores de la administración pública, a pesar de lo exigente de su función y de la responsabilidad que conlleva la toma de decisiones en caso de emergencia.
A Tadeia también le preocupa que los contratos de trabajo formales puedan afectar negativamente a los estudiantes que dependen de becas o ayudas sociales, haciendo que el trabajo estacional resulte menos atractivo para los más jóvenes, que actualmente constituyen una gran parte de la mano de obra.
La temporada oficial de baño en Portugal va de abril a octubre, según los municipios, y el periodo de mayor afluencia comienza en junio.
Según la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente, el país cuenta con 671 aguas de baño identificadas, incluidas playas en el continente, en las Azores y en Madeira.
Las autoridades siguen recordando a los bañistas que sigan las orientaciones locales de seguridad, presten atención a la señalización y respeten las instrucciones de los socorristas durante todo el verano.









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