Esto se debe a la falta de oferta observada en los últimos años, que lleva a familias e inversores a anticipar la compra de propiedades para sacarlas del mercado lo antes posible.

También está en juego el potencial de revalorización de la propiedad, ya que los promotores suelen necesitar cumplir unos requisitos mínimos de preventa para proceder a la construcción.

En la ciudad de Oporto, la compra anticipada de viviendas nuevas es más común entre las clases media y media-alta, y las promociones permanecen en el mercado hasta 6 meses.

La mayor parte de estas transacciones son realizadas por familias, principalmente jóvenes, que buscan una vivienda propia y aprovechan la exención del Impuesto Municipal sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas (IMT), que se aplica a los jóvenes de hasta 35 años.

A diferencia de otras zonas del país, en Oporto los portugueses son los principales compradores de viviendas. En cuanto a los compradores extranjeros, destacan los brasileños, angoleños, franceses y estadounidenses.