Durante los fríos meses de invierno, la mayoría de nosotros tendemos a abrigarnos, encender la calefacción y tomar bebidas calientes en lugar de engullir vasos de agua.
Sin embargo, es importante recordar que el cuerpo sigue necesitando una hidratación constante para funcionar a pleno rendimiento y que tiene formas sutiles de hacer sonar las alarmas.
He aquí seis señales que podrían indicar que su cuerpo está deseando más H2O este invierno...
Créditos: AP;
1. 1. Boca seca
"El signo más evidente de deshidratación es la sed, que suele ir acompañada de sequedad en la boca, los labios o la lengua", subraya Michael Zemenides, médico cofundador de A-Z General Practice en The Wellington Hospital, parte de HCA Healthcare UK.
2. Orina oscura
"Una orina de color amarillo oscuro o de olor fuerte es otro indicador que suele significar que el paciente orina con menos frecuencia de lo habitual", apunta Zemenides.
3. Mareos
"La deshidratación puede causar náuseas, mareos y aturdimiento", dice Zemenides. "Si estás deshidratado, tu presión arterial bajará y eso puede afectar a la sensación de mareo. Además, en casos extremos, la deshidratación puede provocar confusión, lo que hará que te sientas aún más mareado e inestable sobre tus pies."
4. Dolores de cabeza
"Si estás deshidratado, tienes menos agua en el sistema circulatorio que recorre tu cuerpo, lo que significa que hay menos líquido alrededor del propio cerebro, y eso puede impedir su funcionamiento y causar dolores de cabeza", explica el médico de cabecera.
5. Fatiga
"Si no bebes suficiente agua puedes empezar a notar que tus niveles de energía se ven afectados y que te sientes fatigado y cansado", dice Zemenides. "También puede repercutir en tu concentración y en lo agudo que te sientes".
6. Estreñimiento
"El agua es clave en la digestión y en el proceso de movimiento intestinal", dice Zemenides. "Así que, si todo está bastante lubricado y se mueve sin problemas, entonces es menos probable que sufras estreñimiento".
Créditos: AP;
¿Cuánta agua hay que beber al día?
"El gobierno ha simplificado bastante las directrices de la Guía del buen comer, que recomienda beber entre seis y ocho vasos de líquido al día, suponiendo que el 20% de la ingesta proceda de los alimentos", explica Zemenides.
"Sin embargo, este requisito de ingesta de agua aumentará con cosas como el ejercicio, si estás en un ambiente caluroso o si estás enfermo, por ejemplo".
¿Por qué es tan importante mantenerse hidratado? ¿Qué problemas puede provocar la deshidratación?
"El agua es esencial para la vida humana y participa en todas las reacciones bioquímicas del organismo", subraya Zemenides. "Desempeña un papel fundamental en la regulación de la temperatura, el mantenimiento de la tensión arterial, ayuda a la función renal y facilita la digestión".
Por lo tanto, estar deshidratado puede tener un gran impacto en tu cuerpo.
"La deshidratación puede agravarse con el tiempo y aumentar el riesgo de infecciones urinarias y problemas renales, además de provocar confusión, lo que puede traducirse en un mayor número de caídas", advierte Zemenides. "En casos graves, puede experimentar un ritmo cardíaco acelerado, dificultades respiratorias o incluso un colapso".
Créditos: AP;
¿Cuándo hay que acudir al médico?
"Si tienes orina oscura, probablemente puedas controlarlo tú mismo. Sin embargo, si experimenta los síntomas posteriores y más graves, como palpitaciones, sensación de inestabilidad, dolores de cabeza o simplemente malestar, debería consultar a su médico de cabecera", aconseja Zemenides.
He aquí algunos consejos para aumentar la ingesta de agua este invierno...
"Beber un vaso lleno de agua es una buena forma de empezar el día", dice Zemenides.
También recomienda beber sorbos pequeños y regulares a lo largo del día.
"A menudo la gente espera a tener sed para beber, pero yo recomendaría beber poco y a menudo, tanto si se tiene sed como si no", aconseja Zemenides. "Tener una botella rellenable cerca en todo momento puede ayudar a ello".
La solución de rehidratación oral también puede ayudar a tratar la deshidratación causada por la diarrea y los vómitos.
"Las soluciones de rehidratación oral se pueden adquirir sin receta en las farmacias y ayudan a reponer los alimentos y electrolitos perdidos", explica Zemenides.
Además, el médico de cabecera también destaca cómo una parte importante de nuestra ingesta diaria de líquidos no procede sólo de las bebidas, sino también de los alimentos que comemos, lo que ayuda considerablemente a la hidratación general.
"Piensa en esos alimentos ricos en agua, como frutas o verduras y sopas para mantener cierta variedad", dice Zemenides.







